Efectos del ácido hialurónico años después de aplicarse

La aplicación de inyecciones de ácido hialurónico (AH) con fines estéticos es cada vez más frecuente, aunque las complicaciones de estos procedimientos recién están siendo conocidas, en gran parte por el carácter relativamente reciente de estas técnicas. Son justamente de estas complicaciones –muchas veces tardías– que vamos a hablar en el presente artículo.

Tres pacientes con edema periocular, el cual ha iniciado luego de años de la inyección de ácido hialurónico, reportaron diferentes problemas. Si bien se ha informado desde siempre que los rellenos faciales tienen efectos temporales que pueden durar varios meses, se ha demostrado que pueden quedarse en el organismo por hasta nueve años. De todos modos, no ha habido inflamación, simplemente infiltración en las capas subcutáneas más superficiales.

Lo cierto es que los rellenos a base de AH han sido usados en tratamientos estéticos desde mediados de la década de los 90 y, aunque hoy por hoy sean una de las opciones más seguras, en ciertas ocasiones provocan efectos indeseados hasta años después de su aplicación. Hay diversos informes que indican el inicio tardío de inflamación granulomatosa, además de un caso de encapsulamiento sin inflamación. Recientemente se ha reportado que el efecto Tyndall ocurrió en tres pacientes que recibieron varias inyecciones bastante tiempo antes, indicando migración superficial hasta 5 años después de la última aplicación. Asimismo, se ha informado de un caso en que hubo una suerte de migración del AH 4 años después de que haya sido inyectado.

Caso 1. Un hombre de 53 años, con historial de hipertensión y enfermedad de Lyme, tuvo hinchazón del párpado y descoloración que duró 4 meses, pero sin dolor ni picor en el área. El paciente fue diagnosticado con una oftalmopatía grave, posiblemente una enfermedad ocular tiroidea. Cinco años antes, este señor había recibido una inyección de Juvéderm (Allergan, Inc., Irvine, CA) en la región del entrecejo. Luego de una citorreducción quirúrgica, dos inyecciones de hialuronidasa resolvieron el problema.

Caso 2. Una mujer de 47 años, con historial de hipotiroidismo, reflujo y depresión, presentó hinchazón periorbitaria bilateral crónica. Se sabe que ella se había sometido a una inyección de Restylane (Medicis Aesthetics Inc., Scottsdale, AZ) cuatro años antes. La histopatología mostró que había un material gris amorfo infiltrado en las fibras musculares, aunque sin inflamación. Nuevamente, la citorreducción quirúrgica y las inyecciones de hialuronidasa lograron buenos resultados.

Caso 3. Otra mujer, en este caso de 39 años de edad y con un historial clínico de alopecia idiopática y endometriosis, presentó edema periocular, siendo que había recibido inyecciones de Restylane en las mejillas y párpados nueve años antes. La biopsia reveló material gris amorfo, infiltrado en los músculos y en el tejido subcutáneo; de esta vez, las inyecciones de hialuronidasa fueron suficientes para solucionar el problema.

En resumen, el Juvéderm y el Restylane son frecuentemente utilizados para el aumento del volumen facial. En ambos casos, se dice que sus efectos son temporales, pero se han reportado situaciones en que los efectos permanecen hasta años después de la aplicación, causando efectos adversos que sin embargo pueden ser solucionados de manera relativamente sencilla.

Si deseas saber más sobre el tema, puedes comunicarte con nosotros o escribir tu consulta en la parte de abajo, en la sección de comentarios. Asimismo, no dejes de leer el informe completo (en inglés), para conocer más sobre los resultados del estudio que te presentamos en este artículo.

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